¡Nosotras, las mujeres!

Bienvenid@ lect@r:

 

Cuando hablamos del significado de MUJER, y según la RAE, entre otras cosas, se dice de la «persona del sexo femenino». En el pasado, se atribuía a la palabra mujer “el sexo débil”, o también aquella persona que ha venido a este mundo para dedicarse a sus labores como madre, esposa y responsable de la casa.

Aunque algunas mujeres se sientan identificadas con esta definición, no nos engloba a todas. Tampoco es o era una definición completa. La mujer es mucho más. Hoy podemos decir que hemos evolucionado, avanzado y logrado algunos cambios por nuestros propios medios, principios y aprendizaje. Y se hace necesario que el significado de la palabra MUJER nos defina como tales.

 

¿Cuál es tu definición de MUJER?

 

Para mí, la palabra MUJER, describe todo lo que nos aporta a la sociedad:

Alegría, Amor, Bondad, Compasión, Comprensión, Empatía, Fortaleza, Habilidades, Madre, Respeto, Sabiduría, Ser humano, Valentía, Vida. Podría pasarme horas describiendo esta hermosa palabra.

 

El significado que tú le des a esa palabra te describe a ti como ser humano, como habitante del mundo, como persona que comparte su entorno en libertad. Aunque no siempre es posible dejarte ver tal y como eres.

 

“La lucha” que lleva la mujer desde 1911, año en el que se celebró por primera vez el Día Internacional de la Mujer, ha ido en aumento, con algunos cambios significativos aunque no con mucha fortuna en otros aspectos, para reivindicar nuestra figura en la sociedad.

 

Esto se debe, desde mi punto de vista y entre otros factores, a que hemos ido perdiendo la finalidad de esta celebración. No somos solo mujeres, somos personas libres con derecho a vivir como los demás mortales.

 

Y ¿quiénes son esos mortales?

 

Todas tenemos claro que, durante siglos, hemos vivido bajo el yugo del sexo masculino, por conveniencia de la propia sociedad, por el egoísmo, y por la falta de genuinidad a la hora de aceptar nuestras fortalezas, habilidades y valores con los que vivimos las mujeres.

 

Y si a ello le añadimos que vamos en contra de ellos en lugar de acompañarlos, guiarles y, si me apuras, a enseñarles todo aquello que nos define como mujeres, el resultado no será el que todas deseamos para nosotras.

 

Yo no soy nadie para decir qué hay que hacer o cambiar de nuestras conductas hacia ese otro ser humano que comparte con nosotras el mundo en el que vivimos. Tampoco pretendo que estés o no de acuerdo. Sólo doy mi punto de vista desde el lugar en el que ahora me encuentro.

 

Los hombres no son nuestra lucha, somos nosotras mismas luchando contra nosotras. El día que dejemos de hacerlo, las cosas mejorarán. Nuestras relaciones con lo demás serán más fluidas y respetuosas. Pediremos nuestros derechos por derecho y no por lucha.¡Seremos libres!

 

¡El cambio empieza en nosotras!

 

 

Nos convertiremos en mujeres del mundo que aportan a la sociedad todo aquello que necesita para ser más humano, más fértil, y con proyectos de vida a favor de las personas con menos recursos. Apoyaremos y colaboraremos con los hombres en sus iniciativas de mejora para la sociedad. En definitiva, viviremos compartiendo los mismos deseos sin tener que elegir fechas para celebrar que somos mujeres en un mundo de hombres.

 

No es fácil aceptar que somos también parte del problema (por llamarlo de alguna manera). A mí me costó comprender que el legado de las creencias limitantes que me dejaron mis antepasados y los que fui añadiendo a la cesta por mi falta de determinación con el entorno, pesaba mucho en mi forma de pensar y actuar.

 

 

No soy perfecta ¡Soy mujer y Soy valiosa!

 

 

Te invito a que pienses como MUJER desde lo que realmente te define. Te ayudará preguntándote: ¿Qué puedo hacer yo para cambiar la situación que estoy viviendo ahora mismo como mujer?

¿Cómo puedo ayudar a otras mujeres que aún viven bajo el yugo masculino?

 

Lo verás como una actitud propia, más que como una lucha que cada vez se hace más cuesta arriba y que nos paraliza en muchos aspectos de nuestra vida para alcanzar nuestros objetivos.

 

Para terminar, quiero decir que soy persona, que soy parte del mundo en el que vives, y soy mujer. Si tuviera la oportunidad de volver a vivir, me encantaría repetir.  Y tú, ¿repetirías?

 

¡Que tu proyecto de vida te defina como persona!

 

 

Gracias por leerme, y ¡hasta la próxima!