Elegir o no elegir, esa es la cuestión…

Elegir

Bienvenido lector:

 

Hoy te hablaré de lo importante que es «elegir» para que nuestra vida fluya y, además, con coherencia.

 

Cuando somos pequeños no tenemos otra opción que la de depender de los demás para todo. Y cuando crecemos, ¿podemos elegir?, ¿o seguimos manteniendo, inconscientemente, que hayan personas y acontecimientos, en nuestra vida, que dejamos tomen las riendas?

 

Estarás pensando…:

Bueno, yo, desde hace ya un tiempo, he decidido tomar tiempo para mí.

Yo “intento” elegir, pero no siempre las circunstancias me lo permiten.

Ya he descubierto que si no elijo yo, las cosas no salen bien.

Mi lema es: yo primero, después yo y tercero yo. ¿Te suena de algo?

Siempre “que puedo” elegir me siento bien.

Intento que mi elección no moleste a los demás.

 

Detrás de cada frase hay un significado: ¿lo puedes ver?. De todas ellas, a lo mejor la tuya no está. Te invito a que busques la tuya y, cuando la tengas, pregúntate si, en realidad, elijes conscientemente cada instante de tu vida, y desde qué lugar lo haces (victimismo, euforia, agresividad, ego, frustración, coherencia,…)

 

Si hay momentos en que se hace difícil elegir, ¿qué puedo hacer para cambiar «difícil» por practicable, llevadero, fluido…?

 

Todo empieza por conocerse y aceptarse a uno mismo. Tampoco es fácil, porque hay cosas que descubrirás de ti que no te gustarán, y la reacción más común del ser humano es rechazarlo, bloquearlo e “intentar olvidarlo”, pasar página.

 

Esa actitud llamada resistencia (al cambio), tan común en todos nosotros, tiene doble función. Una, es que te permite darte cuenta que hay algo que ya es visible para ti y que es posible cambiar. Y la otra, es que te bloquees y desaparezca tu opción de: «elijo en cada momento de mi vida».

 

Mmmm…, suena bien esto que cuentas, pero…

 

Si mi jefe me dice que me tengo que quedar hasta las 11 de la noche para terminar un trabajo, no tengo más remedio que hacerlo, no soy capaz de decirle que no estoy de acuerdo. Tengo dos hijos y no me quiero quedar sin trabajo (distorsión cognitiva)

 

Bien, si analizamos esta frase veremos que, primero, no ha habido una planificación para la realización del trabajo. Segundo, yo no he sabido expresar mi conformidad o disconformidad con esta petición de quedarme más tarde de la hora acordada, dejando así a mis hijos sin un abrazo y un beso antes de acostarse 🙁

 

Ahora estarás pensando que, como es una cosa puntual, no pasa nada…, ¿en serio no pasa nada?. ¿Cuántas veces se ha repetido esto en tu vida?. ¿Cómo te has sentido tú cuando te han dicho que había que quedarse para terminar el trabajo y presentarlo a primera hora?. Seguro que pensaste en tus hijos, en la cena, en tu marido, en ti…, ¿verdad?. ¿Has podido expresar las emociones que en ese momento has experimentado? ¡NO!

 

¿En qué se traduce ese «¡NO!»?. En que te has guardado en el inconsciente una o varias emociones no gestionadas que más adelante, y tal vez en otro tipo de circunstancia y ante otras personas, saldrán como un volcán a punto de estallar o en forma de torrente de agua sin control.

 

Esto es sólo un ejemplo de las miles de situaciones que vivimos durante el día y que no somos conscientes de nuestra actitud frente a ellas. La vida nos pasa por encima, y no somos nosotros los que pasamos por ella eligiendo cómo vivirla.

 

Y ¿cómo se controla esto?

 

Si has experimentado el auto conocimiento, sabrás que no hay “control” de las emociones, es gestión. Lo mejor es dejar que las emociones salgan de forma natural, con el tiempo necesario para evitar que la carga emocional ocupe toda nuestra mente y cuerpo. Así, nuestra conducta será coherente con lo que pensamos, decimos y hacemos. Eso nos permite conformar nuestra salud y fortaleza emocional.

 

Hay una forma muy clara de ver en qué momento estás de tu vida, y si estas satisfech@ o no con lo que haces y cómo lo haces. Voy a compartir contigo un ejercicio magnífico que me enseñaron mientras estudiaba el curso de inteligencia emocional.

 

elegirSe llama: El Patio de Butacas

Te invito a que elijas un lugar tranquilo donde puedas sentarte a gusto, como si estuvieras en el patio de butacas de un cine.

Tienes todo el cine para ti, ¿puedes visualizarlo?. Además, en la mano tienes un mando. El protagonista de la película que estás viendo, enfrente de ti, eres ¡TU!.

¿Qué te parece tu película?

¿Cómo te portas?

¿Cómo son tus conductas?

¿Cambiarías cosas?

Si tuvieras la oportunidad de estar en un patio de butacas con tu vida y con un mando en la mano, haciendo clic, clic,… ¿Cambiarias algunas de las cosas que haces?

 

Eres el capitán de tu barco y eliges qué camino tomar

 

Ahora que has hecho una pequeña reflexión sobre cómo vives tu vida, ¿hay alguna conexión entre lo que te estoy contando y tus valores o principios?, ¿qué quieres hacer con esto?, ¿sigues creyendo que los demás son los obstáculos que te impiden elegir?

 

Si la última pregunta te hace dudar, contacta conmigo. Te facilitaré el camino para descubrir junt@s cuáles son tus obstáculos para elegir cómo quieres vivir a partir de ahora. ¿Te atreves?

 

Libertad no es una palabra mágica, es un valor. ¡Elige!

 

 

Gracias por leerme, y ¡hasta la próxima!